Plan de Ejercicio

Sin culpa. Sin rachas. Solo volver.

Ajustes

Días de fuerza
Toca un día para cambiarlo: fijoflexible → libre.
Dónde entreno
Cambia qué rutina se abre primero y cuál usa la sesión guiada. La otra sigue disponible.
Descanso entre series
Si dudas, déjalo en 75. Para lo que haces tú, cualquiera de los tres vale.
Color
Aviso de sonido
Con AirPods el pitido se oye por encima de la música y no molesta a nadie: déjalo en sonido. En silencio, el aviso es solo visual (la pantalla parpadea), así que tienes que estar mirando.
Tamaño de letra
Para leer los pasos de un vistazo en medio de la sesión.
Contraste
Cómo te habla la app
En seco desaparecen los ánimos y las explicaciones largas: solo lo que toca hacer. Ni un mensaje menos amable, simplemente menos texto.
Modo oscuro
Por hora: claro de 7:00 a 20:00, oscuro el resto. Útil si entrenas a las 6:45 o a las 23:00.
Al abrir la app
Además puedes tener un segundo icono en el iPhone que abra directo a una pestaña: comparte esta web, añádele #rutina (o #hoy) al final de la dirección y añádela a la pantalla de inicio.
Móvil y ordenador

Vale. No pasa nada.

De verdad que no pasa nada. Elige lo que te encaje ahora mismo — las cinco son respuestas correctas.

Tu rutina

Una sola rutina, siempre la misma, cuerpo entero. No es por vagancia mía: si cada día haces lo mismo, a la tercera semana entras y ya no piensas. Y no pensar es exactamente lo que necesitas para no dejarlo.

Las 6 son máquinas de placas con pin (Technogym y Gym80, la zona de "musculación guiada"). Si no tienes claro cuáles son, están explicadas en la pestaña Guía.

Calentar — 5 minutos

Cinta andando en cuesta, o bici estática, suave. Es para que el cuerpo entre en calor, no es parte del entreno. Si un día te lo saltas tampoco se hunde nada.

Los 6 ejercicios

Todos en máquina y sentado. Las máquinas te obligan a hacer el movimiento bien: es físicamente difícil hacerlo mal. Por eso empiezas aquí y no con pesas sueltas.

La regla del peso, que es la única que importa:
El primer día pon el peso más bajo en todo: el pin, arriba del todo de la torre de placas. Haz entre 10 y 15 repeticiones. Cuando te salgan 15 en las tres series, la próxima vez bajas el pin una placa y vuelves a empezar desde 10. Ya está. No existe el peso "correcto" — si te quedas corto, lo subes el día siguiente y no ha pasado nada.
Descanso entre series: de 60 a 90 segundos. Si usas la sesión guiada, el tiempo lo cuenta ella y no tienes que pensarlo.

Cerrar con cinta — 15 minutos

Al acabar los 6 ejercicios, cuesta arriba en la cinta 15 minutos. Con tu base aeróbica de sobra te lo permite, y así una sola visita al gimnasio hace fuerza y cardio a la vez, en vez de repartirlo en dos días distintos. En la sesión guiada te sale el botón nada más terminar el último ejercicio — no hay que hacer nada aparte, solo seguir.

Este cierre es aparte de los días marcados como "cinta" en tu semana: esos son días sin fuerza, para cuando no tienes el rato entero. Aquí es al revés — fuerza completa y cinta el mismo día, porque puedes con las dos.

Cuando está lleno

Esto es lo que te ha parado de verdad, así que va primero. No es una excusa tuya: a las siete de la tarde en septiembre no cabe la gente, y no hay fuerza de voluntad que arregle un problema de aforo.

La idea que lo cambia todo

Tu rutina no es una lista cerrada que hay que completar en orden. Son cinco zonas del cuerpo, y a cada zona se llega por tres máquinas distintas. Cuando entiendes eso, un gimnasio lleno deja de ser un muro y pasa a ser un inconveniente.

Y hay una regla que no se negocia: no esperar de pie al lado de nadie. Nunca. Es lo que genera el agobio y no hace falta hacerlo jamás.

Guárdatelo para el momento: la lista de sustitutos está pensada para llevarla abierta en el móvil dentro del gimnasio. Los nombres van también en inglés porque es lo que pone escrito en las máquinas.

Cuándo está vacío

Tu gimnasio abre de 6:00 a 1:00, los 365 días del año. Está a reventar entre semana de 18:00 a 22:30, y en los días de teletrabajo no puedes ir a mediodía. Con eso, estos son tus huecos reales, de más a menos realista:

La recepción abre a las 9:00, el gimnasio a las 6:00. Si vas muy temprano no hay nadie a quien preguntar. Los primeros días, si crees que vas a querer preguntar algo, ve en horario de recepción.

¿Me cambio de gimnasio?

Lo has planteado tú y merece una respuesta seria, no un "tú verás". Hay tres opciones reales y una de ellas es claramente la primera que hay que probar.

El resumen, por si no quieres abrir nada: la pregunta no es qué gimnasio, es a qué hora. Si el gimnasio nuevo lo pisarías a las siete de la tarde, estarías pagando una matrícula nueva por exactamente el mismo problema. Prueba tres viernes a las 15:30 en el que ya tienes pagado — eso es gratis y responde la pregunta.

Si el cansancio no es solo el gimnasio

Algunos días el problema no es el aforo: es que llegas sin energía, entre trabajo, estrés y la propia medicación. Eso no se arregla con más fuerza de voluntad — para esos días está el botón de "Hoy no tengo fuerzas para esto" arriba en Hoy.

Un día cansado no es un día de fracaso. Es un día para la sesión mínima o para caminar, no para forzar la sesión completa y luego no volver en tres meses.

Sobre la vergüenza

Lo otro que cuesta de verdad, y que no se arregla diciendo "no te preocupes":

El primer día puede ser solo ir a mirar.
En serio. Entras, das una vuelta, localizas las 6 máquinas, te sientas en cada una y haces el movimiento con el peso más bajo. Diez minutos y a casa. En esta app eso cuenta como sesión, y no es un premio de consolación: es la forma más rápida de que la segunda vez ya no te dé nada de corte. Después de tres meses fuera, además, es probablemente la mejor manera de volver.

Qué máquinas son las tuyas

En tu gimnasio hay dos tipos de máquina que se parecen y no son lo mismo. Saber distinguirlas te ahorra el mal rato de sentarte en la que no toca.

Las tuyas: máquinas de placas con pin.
Tienen una torre de pesas rectangulares apiladas a un lado, con un pincho de metal (el "pin") metido en una de ellas. Para cambiar el peso sacas el pin y lo metes más arriba o más abajo. Son las de las marcas Technogym y Gym80, y son la zona que el gimnasio llama "musculación guiada". Toda tu rutina se hace aquí.
De momento no: las de discos.
Tienen unos pinchos vacíos donde la gente va metiendo discos de hierro a mano. Son las Hammer Strength, y tu gimnasio presume de tener 16. No son peores — al revés, están muy bien — pero para empezar tienen dos pegas: hay que cargar y descargar los discos tú, y la propia máquina ya pesa algo aunque no le pongas nada. Déjalas para dentro de unos meses.
Y estas ni las mires todavía: la zona de powerlifting (barras largas de Eleiko y Nike Strength, jaulas metálicas) y la de cross training. Son las que requieren técnica de verdad y alguien que te corrija. No tienes nada que hacer ahí y no pierdes nada por saltártelas.
Truco para el primer día: las máquinas de placas tienen todas el mismo mecanismo. Cuando entiendas cómo se saca y se mete el pin en una, ya sabes usarlas todas. Es literalmente el único gesto técnico que necesitas aprender para hacer la rutina entera.

Andar cuenta como entrenar

De tus 140 entrenos registrados, 106 eran caminar. Y en Roma hiciste 36 km en un día casi sin agujetas. Eso no es el plan B: es lo único de tu historial que ha durado años, y para tu colesterol es de lo más útil que puedes hacer.

Andar no sustituye a la fuerza — la fuerza hace cosas que caminar no hace — pero un mes andando cuatro días a la semana vale infinitamente más que un mes de gimnasio perfecto que no existe.

Que te avise el iPhone

Esta app no puede mandarte notificaciones: una web necesita un servidor propio para eso, y montarlo no compensa para lo poco que aporta. Pero el iPhone ya sabe hacerlo, y mejor:

Consejo sobre la hora del aviso: ponlo cuando aún puedes decidir, no cuando ya llegas tarde. Si el plan es el viernes al salir de trabajar, la alarma a las 14:45, no a las 15:30.

Lo que llevas encima

Toalla, botella de agua y zapatillas. Ya está — no necesitas ropa especial ni nada más. Hay vestuarios, duchas y taquillas; pregunta el primer día si las taquillas necesitan candado propio, que eso cambia de un sitio a otro. Hay fuente de agua dentro, así que la botella puedes llenarla allí.

Cuando lo has dejado

Esta pestaña no está escondida a propósito. Vas a necesitarla, y el día que la necesites quiero que esté a un toque.

La regla de oro
Mejor un 80% sostenido durante meses que un 100% perfecto durante dos semanas. Si se rompe, no se recupera al día siguiente: se retoma en la siguiente sesión y ya está.

Tus propios datos, que son la mejor prueba

De mayo 2024 a mayo 2026 registraste 140 entrenamientos. En marzo de 2025 hiciste 39 en un solo mes. Y en noviembre de 2025 y enero de 2026 hiciste cero.

Léelo otra vez: el problema nunca ha sido que no puedas, ni que no sepas, ni que te falte intensidad. Eres perfectamente capaz de hacer 39 sesiones en un mes. Lo que falla es lo de después. Por eso esta app no intenta que entrenes más — intenta que el hueco entre una racha y la siguiente sea más corto.

Los tres meses que llevas

Lo digo sin rodeos porque es lo que hay y porque no cambia nada malo: llevas unos tres meses sin ir, y el motivo que das es que el gimnasio está lleno y te agobia. Eso no es una excusa ni una recaída — es un plan que solo tenía una puerta de entrada, y esa puerta llevaba meses cerrada de 18:00 a 22:30.

Lo que ha cambiado en la app es justo eso: ahora hay más de una puerta. El botón «Está lleno» de la pestaña Hoy da seis maneras de entrenar sin depender de encontrar máquina, y el de «Hoy no voy» da seis que no pasan por el gimnasio.

El plan de vuelta, después de un parón

Da exactamente igual si has estado dos semanas o cinco meses sin ir. El plan es el mismo:

La app hace esto sola: si has estado un tiempo sin sesiones, te propone la mínima sin que tengas que acordarte.

Lo que NO hay que hacer al volver
Ir a saco el primer día para "compensar". Es tu patrón exacto y es lo que te lleva otra vez al cero: agujetas de tres días, la semana rota, y la sensación de que no sirve de nada. La primera semana de vuelta tiene que salirte tan fácil que te dé hasta un poco de vergüenza.

Si has fallado un día suelto

No hagas nada. No lo recuperes, no lo muevas al día siguiente, no lo compenses caminando el doble. El siguiente día que toque, vas. Un día suelto no significa absolutamente nada, y tratarlo como si significara algo es justo lo que lo convierte en tres semanas.

Si estás en un momento malo de ansiedad

Baja el listón hasta donde haga falta y sin negociarlo contigo mismo. Caminar 10 minutos cuenta. Ir al gimnasio y hacer un solo ejercicio cuenta. La app te lo va a dar por bueno igual, porque en esas semanas el objetivo no es entrenar: es no perder del todo el hilo, para que retomar después sea cuestión de días y no de meses.

Cómo va

Las últimas 8 semanas

Sesiones por semana. Las semanas en cero salen en gris, no en rojo: son información, no una falta.

Aquí no hay rachas que romper. Los números de arriba solo suben, nunca bajan, pase lo que pase.

Genera una imagen con los tres números de arriba y nada más. No sale ninguna fecha, ninguna semana en cero ni nada que no quieras enseñar.

Check-in de la semana

Opcional y una vez por semana como mucho. Si lo saltas no pasa nada, no hay nada que rellenar ni recuperar.

Días de esta semana

Por si quieres corregir algo o marcar un día que se te pasó.